HISTORIA

Hablar de este Kiosco en Santa Cruz es hablar de “Carritos”
(porque los antiguos kioscos eran carritos con ruedas), aún
hoy día se escucha por las calles chicharreras: “vamos a comprar al carrito”.

kioskoMoreno

Cuando terminó la Guerra Civil, Pedro Moreno, ingresó en la Policía
Municipal, y como la paga no era mucha, decidió junto con su esposa
Eufemia comprar a un gallego el Carrito, que estaba en la esquina de
la calle Imeldo Serís con Plaza Weyler (hoy en día Caja Canarias,
en aquel entonces “Pensión Colon”)

Después lo trasladaron a la c/ Puerta Canseco esquina la
c/ La Equis En Noviembre de 1950 le concedieron la licencia a
Eufemia, en Plaza de Weyler esquina calle Jesús Nazareno,
en donde por aquel tiempo, se encontraba el bar Bailén.
Después lo trasladaron a la Plaza Weyler, a las escaleras que dan
a la c/ Castillo, donde ya estaba la parada de taxis con su poste
de teléfono.

carrito familio En los años 1958

Al ponerle las losetas y acera a la plaza, que era de tierra, el
Ayuntamiento lo adjudicó el carrito en la c/ Robayna esquina
Callao de Lima, hasta estos tiempos actuales.

En el carrito ha trabajado toda la familia y algún sobrino, primo etc.,
de hecho el propietario es hijo, por lo tanto es segunda generación.
Se podría escribir muchos folios de anécdotas y sucesos en todos estos
años. Me cuentan sobre los primeros años, lo que costaba llevarlo a
guardar por la noche a un salón cerca del mercado viejo y sacarlo por la
mañana. Lo empujaban todos los días. Un día que lo llevaba el hijo
mayor (Santiago) a guardar casi de noche y con prisas, se le atascó una
rueda en los raíles del tranvía.

Otra vez, en la calle Barranquillo se le volcó, imagine los pocos caramelos
y cigarrillos a donde fueron a parar. Cuando vino Franco por primera vez como
Jefe de Estado, fue tanta la multitud de personas, que se vendieron todos los
productos y ni un caramelo quedó.

kiosco medio Por los años  1986

Recuerdo aquellos productos ya prohibidos o desaparecidos tan buenos
como las mercorchas, las pastillas gordas, el regaliz duro con su refresco
ácido y los bocadillos de sardina o chorizo de perro, y recuerdo que eran
baratos (bocadillo de perro 2,50 de las antiguas pesetas).

historia

” !! Que conste que seguimos vendiendo barato !! “